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REFORMA FISCAL AMBIENTAL
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INTRODUCCIÓN Existe una disociación entre la actividad económica en el marco de las economías de mercado y la naturaleza por lo que, las funciones que desempeña el medio ambiente y su deterioro no son contemplados por el sistema económico. La contaminación es un subproducto y no esta contemplada en la economía, se contempla como “fallo de mercado”, se considera como una externalidad (el coste recae sobre un tercero que no ha intervenido en el proceso productivo). Por tanto, el mercado de bienes y servicios no refleja el valor total para buena parte de los recursos ambientales que han sido empleados para la producción, es decir, el mercado no distribuye los recursos de forma eficiente al no contemplar el valor del medio. Esto es lo que se conoce con el nombre de externalidades del sistema. La economía sabe que tiene un fallo de mercado e intenta solucionarlo con la economía ambiental, se basa en los mismos impuestos que la economía tradicional pero incorporando el medio ambiente a esta economía. Para la economía neoclásica a mayor PIB, más crecimiento, más consumo y mayor bienestar. Sin embargo, el crecimiento económico, tiene costos sociales y ambientales, que permiten incrementar el PIB, pero no el bienestar. Desde los años 80 se observa que el bienestar y consumo se disocian de crecimiento. El PIB, por tanto, no sería un buen indicador económico. Para conseguir la transición hacia una economía sostenible, sería necesario un cambio de paradigma, y disociar “crecimiento económico” de bienestar y consumo.
Existen distintos instrumentos para proteger el medio ambiente:
Conceptualmente se entiende por fiscalidad al conjunto de leyes, reglamentos y procedimientos relativos a las tasas, impuestos y contribuciones especiales. La fiscalidad ambiental debe perseguir el cambio de actitudes de los agentes económicos para el medio ambiente. Los impuestos ambientales reducen la contaminación y tienen beneficios económicos porque disminuyen los gastos. Tipos de Impuestos ambientales: @ Tributos ambientales (son medidas correctivas, después de
que se ha producido la contaminación. No es una buena medida
porque se tiene que tender a medidas preventivas) @ Ayudas o subvenciones: proceden de ingresos del mercado. El contribuyente
paga para ayudar a cambio tecnológico, por ejemplo. En España se han ido creando, en los últimos años, algunos tributos ambientales (tasas de basuras, impuestos energéticos –carburantes, sobre transporte-, ecotasas de algunas comunidades), de tipo indirecto sobre aquellas actividades, productos o servicios que resultan perjudiciales para el medio ambiente. Estos tributos obedecen fundamentalmente a razones recaudadoras, debido así mismo, al talante del poder político existente en estos momentos, que paulatinamente tiende hacia ello. A diferencia de España, en el resto de los países del norte de Europa, más proclives a la protección del medio ambiente, se ha optado por la utilización de una política coercitiva mediante el establecimiento de cargas más que de tasas. Gravámenes que existen actualmente en España: Gravámenes a nivel nacional: @ Impuesto sobre le electricidad: se grava el consumo de energía (es discutible que sea un gravamen ambiental porque el objetivo no es que exista una mejora ambiental) @ Cánones de agua: @ Impuestos sobre vehículos: Gravámenes de Comunidad Autónoma: @ Sólo pueden establecerse gravámenes cuando el estado no haya establecido ninguno que grave la misma actividad. Ejemplos.- Ecotasa de Castilla-La Mancha o de Galicia Gravámenes locales: @ Tasa de recogida de basuras
@ Reforma fiscal ecológica: consiste en disminuir los impuestos tradicionales y crear unos nuevos impuestos que graven actividades más contaminantes. A menor contaminación menor impuestos (favorecen la innovación). Se han realizado reformas de este tipo en países como Suecia, Finlandia o Noruega. @ Reforma fiscal ecológica blanda: no se reducen impuestos tradicionales sino que aumentan otros gravámenes aprovechando huecos fiscales. Ej. Francia y Alemania @ Figura limítrofe entre fiscalidad tradicional y parafiscalidad: Impuestos van a caja común y luego la recaudación es finalista (para actuaciones medioambientales). Ej.: ecotasa balear TEORIA DEL DOBLE DIVIDENDO Consistiría en introducir tributos medioambientales y reducir los tributos existentes (por ejemplo impuestos sobre el trabajo, impuestos sobre los beneficios, contribuciones a la seguridad social) Los tributos medioambientales crean la posibilidad de mejorar la economía a la vez que el medio ambiente, puesto que los tributos existentes reducen la eficiencia y retrasan el crecimiento (porque producen exceso de gravamen). La reforma fiscal, según esta teoría de doble dividendo, combina la búsqueda de objetivos medioambientales con el poder recaudatorio para reducir las cotizaciones sociales y/o la imposición directa. Permite internalizar costos y favorecen la innovación tecnológica. ¿Qué se puede gravar? O ¿Cuál puede ser
la base imponible de los tributos medioambientales?
El modelo energético actual es imperfecto e insostenible. Por qué? @ Porque entorno a 2000 millones de personas en el mundo no tiene
acceso a la energía (80% de la población mundial) No existe una diversificación energética: ¿El problema de esto? Muchos países dependen de recursos energéticos externos, es decir, no tienen capacidad de mantener el sistema energético de su país con recursos propios. Este es un problema muy serio que puede tener consecuencias peligrosas para el futuro (y de hecho lo estamos comprobando ya con la Guerra de Irak, por ejemplo). El 75% de los recursos energéticos que se consumen en España son recursos que importamos. Posibles soluciones:
Tenemos que partir de que el PIB de Alemania es 4 veces el de España, por eso, la reforma fiscal que se ha llevado a cabo en este país no serviría tal cual para España, habría que adaptarla en función de las características particulares de nuestro país. Esta reforma tiene algunos problemas como: Solución: los ingresos se pueden usar para hacer frente a estos problemas. ¿Qué se puede hacer con estos ingresos? Si esta reforma se hace paso a paso, no provocará daños en la economía, pero existen algunos límites políticos debido a que pueden existir riesgos dependiendo del gasto que se haga de los nuevos de impuestos si se reducen otros (por ejemplo, los impuestos a la seguridad social). En el caso concreto alemán, en 1999 se introdujo una reforma fiscal y se fue incrementando poco a poco el impuesto ecológico, disminuyendo impuestos a la seguridad social y aumentando el IVA por motivos de consolidación de presupuesto. Se han ido estableciendo algunas exenciones fiscales, por ejemplo, a empresas internacionales que tienen mucha importancia en la economía del país, disminución de impuestos a energía de transporte público y a acumuladores energéticos para colegios, etc. Los ingresos que se recaudan van en un 50% a la industria y en un
50% a consumo público. Con ello, no se pierde poder adquisitivo
y no aumentan los costes para la industria. La consecuencia es que
se crean puestos de trabajo. De hecho, los efectos en promedio de
esta reforma han sido favorables: |