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Buenas prácticas agrarias en Castilla-La Mancha
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UPA Castilla-La Mancha ¿Por qué es necesario actualmente tratar de modo inseparable la Agricultura y el Medio Ambiente en Castilla-La Mancha? Porque en las últimas tres décadas se ha producido una alteración de gran magnitud entre ambos términos y hoy es indispensable reequilibrar esa relación. En Castilla La Mancha, desde tiempos de la Edad Media hasta mediados del siglo XIX, de desarrollaba una agricultura casi de subsistencia, basada en el cereal, principalmente trigo y centeno e instalada en el entorno de los pueblos, quedando prácticamente el resto del territorio sin cultivar, eran monte y pastos para el ganado, conformando una agricultura de secano no muy productiva, con suelos de escasa fertilidad y poco profundos. Si bien es cierto que siempre en la Comarca de la Mancha se había cultivado vid, hasta mediados de siglo pasado no pasa a ser el cultivo por excelencia de la zona, debido sobre todo a la pérdida de los cultivos franceses y mediterráneos españoles por la filoxera y al desarrollo que el ferrocarril llegó a alcanzar en la zona, es en estos momentos cuando La Mancha se convierte en la más importante zona productiva y exportadora. En cuanto al olivo, siempre se cultivó de forma más marginal en menos extensiones y zonas de monte poco productivas, dándose los principales cultivos en la zona aún hoy principal, la de los Montes de Toledo, entre las provincias de Toledo y Ciudad Real. Hasta los años 60, se puede considerar a estos cultivos como un sistema capaz de generar su propio equilibrio. Cereal, ganadería, olivar y viñedo, aunque técnicamente poco evolucionados y en condiciones de subsistencia – donde incluso destacaban más los jornaleros que los propios agricultores a título principal – han convivido prácticamente 500 años. Lo que hoy conocemos como Medio Ambiente apenas había sufrido cambios importantes y la interrelación ambiente-agricultura-ganadería era estable. A principios de los años 70, comienzan a darse una serie de cambios bruscos en la agricultura de Castilla-La Mancha, la cual va estar basada fundamentalmente en: · Mecanización de las actividades agrarias Esta súbita y poco meditada transformación que tuvo lugar y que ha llegado hasta nuestros días, están dando lugar a un sistema en el que el cultivo cada día consume más –agua, abono, tratamientos, energía- y pone en duda su viabilidad en el futuro, aun cuando de todos los cultivos que en la actualidad existen en Castilla-La Mancha, teniendo en cuenta las condiciones climatológicas de la Región, podemos decir que el olivar y el viñedo son de los más adaptados. Las principales consecuencias e impactos para el Medio Ambiente que se han derivado de la agricultura de los últimos años han sido los siguientes: 1. Disminución de la biodiversidad El agricultor además de sufrir la propia alteración de los ecosistemas y su contaminación como un ciudadano más de la sociedad, comienza a sufrir a mediados de los años 80 las consecuencias de una agricultura de difícil futuro, como son: A. Dependencia cada vez mayor de los productos químicos para
poder producir, lo cual supone un encarecimiento del proceso y una
disminución de la rentabilidad. Por tanto la agricultura que se desarrolla hoy –como no pocos agricultores ya saben- tiene que asumir cambios y mejoras a corto y medio plazo. Asumiendo que es parte integrante de los ecosistemas y siendo compatible con el medio y dependiente de las condiciones del suelo y clima. La idea que construye este nuevo comportamiento es el desarrollo sostenible, la agricultura sostenible, cuyo concepto es muy simple: garantizar el presente sin sacrificar el futuro. El avance de la agricultura sostenible sin duda traerá beneficios a corto y medio plazo desde todos los puntos de vista, principalmente el medioambiental y el de la rentabilidad de los cultivos, destacándose dos aspectos por encima de todos: 1. La consecución de una agricultura estable durante un largo
plazo, sin grandes fluctuaciones y dependencias.
Estos Fundamentos representan la base técnica donde, desde el punto de vista agrícola, se asienta la idea de agricultura sostenible para Castilla-La Mancha: el cultivo como un sistema de entradas y salidas, el suelo, el agua, la diversidad, las administraciones y la calidad del producto. 1. Entradas y salidas en el cultivo: Al intervenir el agricultor sobre la vid y el olivo genera en el
cultivo sus dos características principales: En la tabla siguiente vemos el balance de nutrientes, con sus entradas, salidas y lugares de almacenamiento de éstos. Entradas Almacén Salidas
Las entradas naturales son los compuestos nitrogenados aportados por las lluvias y el proceso de la fotosíntesis, pues es lo único que permite las características arriba señaladas. Por tanto, la idea a desarrollar es: No desperdicies nada, incorpora al suelo todo lo que este ha producido.
Piensa lo que sucede en un bosque: existen varios pisos de vegetación –árboles, arbustos y plantas herbáceos-, cada una de ellas con una especialización. Su aprovechamiento de la energía que llega al sistema es máximo, el sol es captado por toda la masa de vegetación, las lluvias y los nutrientes son igualmente aprovechadas. El suelo, al estar protegido por la masa vegetal no recibe la insolación directa, ni el impacto de las gotas de lluvia ni el viento y tiene todo un conjunto de raíces y microorganismos que airean y favorecen la infiltración del agua de lluvia, por lo que su degradación es mínima. Es un conjunto establece cuyas únicas fuentes externas son el sol y el agua.
En los primeros 15 centímetros de suelo viven alrededor de 4,5 toneladas/ha de hongos y bacterias. Son vitales para el funcionamiento del suelo, descomponen la materia orgánica y permiten que los elementos químicos se reciclen. Unos fijan el nitrógeno de la atmósfera y lo disponen para la viña y el olivo, otros son los responsables en productos asimilables por plantas. La lombriz de tierra y los insectos ayudan a traer tierra nueva a la superficie. Estas acciones, junto a las de las raíces de las plantas herbáceas mejoran la formación del suelo, su estructura, y hacen que haya más nutrientes disponibles. En las zonas semiáridas de C-LM, realizan la distribución de la materia orgánica a lo largo del perfil del suelo y lo airean. La productividad de un suelo no depende solo de los nutrientes, sino también de un sistema poroso –agregados- adecuado en la zona donde se sitúan las raíces y cuya existencia depende de la materia orgánica y los microorganismos del suelo. Sin la materia orgánica todos esos organismos y procesos fundamentales
para la vida del suelo y de la planta desaparecen. El suelo comienza
a perder su vida: “La única diferencia entre un desierto
y un terreno fértil es su nivel de materia orgánica”. 2.1 La materia orgánica y el suelo La materia orgánica, reconocida y utilizada desde siempre,
es materia viva, soporta una serie de transformaciones para favorecer
su reciclaje y su asimilación por parte de las plantas. Así,
partimos de la materia orgánica fresca que da lugar a: MINERALIZACIÓN: Minerales (nitratos, fosfatos, sulfatos)
HUMIFICACIÓN: Humus Es decir, la materia orgánica es proveedora de sustancias minerales para las plantas y almacén de ellas. Si las prácticas agrícolas y el resto de los factores son óptimos, se produce un equilibrio entre los procesos de mineralización y de humificación, alcanzándose un nivel constante de materia orgánica en el suelo. La rotura de este equilibrio por un manejo inadecuado del suelo (mecanización excesiva, abonado irracional, etc.) determina un predominio de la descomposición de la materia orgánica sobre su estabilización, desencadenando efectos negativos sobre la productividad natural del suelo (pérdida de estructura, formación de costra, menor reserva de nutrientes), dejando el suelo, finalmente expuesto a los riesgos de la erosión. 2.1.1 INFLUENCIA DE LA MATERIA ORGÁNICA SOBRE LA FÍSICA DEL SUELO: · El color, siendo más oscuro a medida que aumenta
el contenido en materia orgánica, favoreciendo un calentamiento
mayor del suelo y un régimen térmico más estable.
· El ph, provocando un efecto amortiguador a las variaciones
bruscas de éste, con lo que favorece los microorganismos.
· La vida microbiana del suelo es favorecida y con ello todas las funciones que éstas realizan, contrarresta el efecto de algunas toxinas, regula la actividad microbiana favoreciendo a los organismos beneficiosos frente a los patógenos, activa el enraizamiento, favorece el estado sanitario del suelo, mejora la nutrición de los cultivos...
El primer subproducto son los restos del cultivo como hojas o restos de la poda que, han extraído considerables nutrientes por lo que hay que reincorporarlos al suelo. Las trituradoras que existen en el mercado nos dan la posibilidad de picarlos finamente y dejarlos sobre el terreno, realizando las funciones de abonado y cobertura del suelo. Cuando por diversas razones no se pueda incorporar directamente al suelo estos restos tan aprovechables, se puede realizar un compostaje con ellos. En este proceso se produce un aumento de la temperatura que destruye organismos perjudiciales y semillas de malas hierbas. Entre cuatro y seis meses tendremos un abono orgánico libre de posibles organismos perjudiciales y malas hierbas, inoloro y de textura muy fina.
Respecto al alpechín, el riego con este subproducto equivale a un riego con una solución fertilizante, algo salina y desequilibrada, muy rica en potasio y materia orgánica y con una toxicidad temporal. Por ello es conveniente su equilibrado por medio de la adición de calcio o su aplicación en suelos de ph básico. En todo caso, no deben superarse los 100 m3 /ha y año, siendo recomendable cambiar de parcelas. Con los orujos y alperujos, un aprovechamiento interesante es un compostaje, que se realiza mediante la mezcla con otros elementos (hojín, restos de poda, incluso paja) obteniendo un abono orgánico con muy buenas características.
Al hablar de abono verde nos referimos a la siembra de cultivos de vegetación rápida, que son cortados y enterrados de manera parcial. Si se corta y se deja sobre la superficie, realiza la función de cubierta vegetal. Con la siembra de especies vegetales se mejoran las propiedades físicas del suelo y su actividad microbiana. También son amortiguadoras de los extremos climáticos, dificultan la salida de otras hierbas no deseadas y posible utilización como alimento animal. Con las plantas leguminosas fijamos nitrógeno atmosférico
al suelo. Hay gran variedad: tréboles, vezas, habas, altramuces,
etc. Finalmente, las crucíferas son de desarrollo muy rápido y capaces de utilizar las reservas minerales que otras plantas no puede tomar –colza, mostaza blanca, rábano forrajero, etc.-. 2.2.4 MAJADEO O REDILEO: Práctica tradicional en algunas zonas de C-LM, el ganado puede estar comiendo durante el día en la parcela o fuera de ella, siendo encerrada por la noche en el redil, que va cambiando a diario de emplazamiento, rotando por la parcela. Se aconseja el pase de cultivador para mezclar los excrementos. Se admite que un majadeo a razón de 1m2 por cabeza y 12 horas de postura de la majada equivale a un estercolado de 10 Tms/ha.
2.2.5.1 Estiércol y lissier: Los más recomendables son los estiércoles procedentes de ganaderías extensivas por sus mayores garantías de sanidad y menores riesgos de contaminaciones por diferentes sustancias. Riqueza media en nutrientes de abonos orgánico procedentes de ganadería. Procedencia Del estiércol Riqueza de los R sólido por
milN P2 O5 K2O Riqueza de los R líquido Por milN P2 O5 K2O
Respecto a la acción del estiércol sobre la fertilidad mineral del suelo, la tabla nos da unas cifras orientativas en función del ganado, con una duración mayor en suelos arcillosos y menor en los arenosos. Liberación de Nitrógeno de la aplicación de productos orgánicos en porcentaje del contenido de Nitrógeno orgánico.
Según los datos de los análisis de suelos realizados durante este proyecto, las cantidades de materia orgánica del suelo estaban por debajo de lo recomendado en ambos cultivos, por lo que ofrecemos una tabla orientativa si queremos conservar o recuperar los niveles de materia orgánica de los suelos:
Clase de suelo Dosis de conservación Dosis de conservación
+corrección
Líquidos de muy diversa composición según el ganado y el manejo. En los que proceden de granjas intensivas podemos encontrar cantidades apreciables de metales pesados, hormonas, antibióticos y desinfectantes, con el riesgo de contaminar nuestro suelo y cultivo. Es necesario que hayan tenido un tiempo de estabilización (en balsas de almacenamiento de cuatro a seis meses) para que se produzca su fermentación y posterior utilización como abono. Su contenido por metro cúbico puede rondar los 4,5 Kg. de nitrógeno, 3,2 Kg. de fósforo y cerca de 3 Kg. de potasa. Es interesante su dilución en agua (1 parte de purín por 10 o 20 de agua) y equilibrar su composición con la adición de fosfato naturales y caliza. 2.2.5.3 Otros materiales: Disponibles en el mercado son los abonos orgánicos o compost de residuos sólidos urbanos, de lodos de depuradoras, de lombriz, a los que se deben exigir unas garantías sobre su sanidad, composición y origen. 2.3 El agua en el suelo El factor más limitante de nuestra agricultura es el agua, es decir las escasas disponibilidades hídricas en momentos de máximas necesidades del cultivo. El ciclo de entradas y salidas del agua es el siguiente: Entradas Almacén Salidas
En las condiciones climáticas de Castilla La Mancha, cualquier aporte de agua del exterior ha de ser aprovechado al máximo, favoreciendo su almacenamiento y su lenta infiltración de manera que humedezca todo el perfil del suelo. La acción de las raíces de las plantas herbáceas y de los micro y macroorganismos del suelo forman caminos preferenciales que favorecen la infiltración del agua en la zona cultivada del suelo. La evaporación es una salida importante, cualquier obstáculo que se oponga a la evaporación del agua del suelo minimizará las pérdidas. Una cobertura sobre la superficie del suelo mejora el balance de agua, por menor evaporación y menor desecación de la superficie del suelo por una menor insolación directa, que provoca también menos luz para que germinen las semillas de vegetación herbácea. El balance de agua del suelo también se verá influenciado por la capacidad de retención del suelo, relacionado con los niveles de materia orgánica y los microorganismos presentes, responsables de la formación de agregados que dan porosidad e impiden la formación de costra superficial y favorecen la retención y posterior disposición para los cultivos. 2.4 Manejo del suelo El sistema de manejo de suelo tradicional y más realizado por nuestros agricultores es el de laborea convencional, en el que se mantiene el suelo desnudo de vegetación mediante labores continuadas a lo largo del año. Su fin es el de conservar la humedad durante el mayor espacio de tiempo posible, debido a la escasa pluviometría que se da en nuestra región. Persigue: · La destrucción de la vegetación espontánea. El laboreo convencional es parte también de la mentalidad con la que el agricultor entiendo su cultivo. Los datos de las encuestas y entrevistas realizadas demuestran cuan arraigada y asociada está la idea de buen agricultor con la de suelos desnudos y labrados. Los objetivos que persigue el laboreo convencional hoy puede ser cubiertos con otros métodos alternativos, evitando graves problemas como la erosión o la pérdida de suelo fértil. En años climatológicamente normales, únicamente las hierbas compiten con el cultivo en los meses más secos (de Junio a Septiembre) que coinciden con los períodos de máximas necesidades del cultivo. La vegetación espontánea que aparece tras las lluvias en otoño e invierno actúan: · Protege al suelo de los impactos de las gotas de lluvia,
evitando su erosión. Si nos fijamos en el segundo objetivo de las labores, estas aumentan la porosidad y disminuyen la densidad de la capa labrada de suelo. Esto facilita la penetración de agua en el suelo y frena las pérdidas por evaporación, pero la persistencia de estos cambios suele ser reducida, ya que los suelos tienen unos bajos niveles de materia orgánica, y ésta junto a los microorganismos son los responsables de una mayor porosidad y estabilidad del suelo. El laborea intensivo es responsable de la pérdida de materia orgánica de los suelos, pues favorece la aireación del suelo y con ello la rápida mineralización de la materia orgánica, produciendo una menor fertilidad y una mayor degradación del suelo. El laboreo rompe los caminos preferenciales creados por las raíces y los organismos. Labores frecuentes e intensas suponen una compactación del suelo en mayor grado, generando en muchos casos la llamada “suela de labor”. Teniendo en cuenta la infiltración del agua y en función de los suelos, con una o dos labores anuales se pueden mantener niveles de infiltración similares al laboreo tradicional.
A. El no laboreo, suelo desnudo de vegetación durante todo el año por medio del empleo de herbicidas, es más productivo que el laboreo tradicional en muchos de los casos. Los costes de cultivo son menores. Sus importantes inconvenientes son un suelo desnudo de vegetación que favorece la degradación del suelo, la utilización de herbicidas que disminuyen la diversidad y hacen más resistentes a algunas especies y riesgos de residuos de los productos en las plantas, frutos o suelo. B. Otros sistemas de manejo son aquellos en que se combinan labores con la aplicación de herbicidas. Sus variantes son: o Semilaboreo. Se laborean de la manera tradicional las calles y
se mantienen libres de hierbas el resto de las zonas con herbicidas.
Los problemas de erosión siguen siendo importantes.
En superficie se producen otro conjunto de interacciones entre los diferentes organismos que allí habitan cuyo resultado es un medio diverso, en el que todos los integrantes tienen una función que cumplir. La idea es transmitir la importancia de respetar y fomentar esta diversidad de especies que están generando “un aparente equilibrio”, favoreciendo las zonas naturales donde habitan. Apartarse de la visión del cultivo solitario rodeado de un conjunto de especies sospechosas que pueden agredir o impedir su buen desarrollo, de acabar con cualquier resto de vegetación natural (lindes, zonas de vegetación, marginales) que son focos de problemas para nuestros cultivos. En el caso de los insectos, se ha constatado la presencia de cientos de especies de ellos en los cultivos, y solamente unas pocas –cinco, siete a lo sumo- son las llamadas “especies plaga” o especies susceptibles de generar problemas a nuestros cultivos. Muchas de las otras son especies beneficiosas para el cultivo y el agricultor, ya que depredan, parasitan a las especies plaga, y en algunos casos de manera muy importante, tanto que son capaces en ocasiones de controlar una plaga por sí mismas.
La incorporación de riego en una explotación supone un cambio de las condiciones ambientales que existían y en general de todo el ecosistema, llegando a alterarlo considerablemente. Gran parte de nuestras viñas y en menor medida de olivares, cultivados tradicionalmente en secano, están siendo transformados en explotaciones intensivas de regadío y un importante porcentaje de agricultores, 30%, piensa instalar sistemas de riego en su explotación. La intensificación de los cultivos supones un incremento de la producción llegándose a duplicar y triplicar los valores respecto al secano. Es muy importante comprender que la incorporación del agua a nuestros cultivos implica también una serie de cambios en cuanto al manejo de este, dificultándose algunas operaciones, tales como el laboreo, y debiendo prestar especial atención a algunas otras. La fertilización en estas condiciones debe adecuarse al nivel de producción, por lo que el riego supone un mayor aporte de abonos a nuestro cultivo. Por otro lado el control de plagas y enfermedades debe realizarse más cuidadosamente, pues la incidencia de éstas se ve favorecida al aumentar la humedad relativa del ambiente y la densidad de plantación. El empleo de aguas salinas para el riego supone la Salinización del terreno empeorando su estructura y dificultando la absorción de nutrientes y agua por la planta. Todo ello implicada por tanto un aumento importante de los costes derivados de la plantación. La intensificación puede tener efectos medioambientales negativos. En la zona de Mancha, el 90% de los agricultores que poseen un sistema de riego en su explotación se abastecen de agua de pozo alterando el nivel freático del acuífero.
La agricultura es el sector que actualmente mayores demandas de agua tienen (80% del total) por lo que cabe la posibilidad de preguntarse si el empleo de tan importante volumen será sostenible durante mucho tiempo. Las perspectivas de futuro en las zonas de cultivo indican que con nuestras condiciones climáticas, con distribución estacional de la pluviometría y variaciones climáticas anuales tan importantes, el agua es un recurso cada vez más escaso y limitado. Será necesario entonces exigir a la agricultura del regadío es imprescindible que el agricultor posea información continua y detallada sobre las necesidades de agua que en cada momento el cultivo necesita, lo cual estará en función de la climatología del año y del propio cultivo. De esta manera limitando la dosis y el momento de aplicación el ahorro de agua será máximo. 5. Administración La Política Agraria Común que rige los destinos de todos los productores agrarios de la Unión Europea varió su rumbo en el año 1.992. A partir de aquel momento tomaron mayor importancia nuevas directrices: · Equilibrar la agricultura comunitaria, es decir evitar excedentes,
por lo que se empezaron a subvencionar cultivos alternativos con el
fin de diversificar las producciones, abonando de tierras de cultivo,
primas por superficie, etc. Estos son los ejes que guían el presente de la agricultura comunitaria, por lo que marcan las líneas maestras que serán apoyadas desde las administraciones públicas. Hasta hace unos años la Administración ponía a disposición del agricultor diversos organismos, entre los cuales se encontraban las Oficinas Comarcales de Extensión Agraria, donde disponían del asesoramiento técnico que necesitara en cualquier momento. Actualmente estos organismos se han convertido en gestores de subvenciones perdiéndose la figura del asesor técnico que tan importante era para el agricultor. Las cooperativas son el eje sobre el cual se apoya el agricultor en su relación con la Administración, por lo que su papel es fundamental dentro del sector agrario. Es el centro de información y asesoramiento más próximo al agricultor, aunque en muchos casos no está muy profesionalizado y tan sólo actúa como centro de recepción de la cosecha, centro de compra de los productos y materiales que el agricultor necesita para su explotación. La tendencia de las cooperativas no puede ser otra que la de una mayor amplitud y profesionalización de sus tareas, mejora de sus servicios a los agricultores, creando especialmente cooperativas de segundo grado 3. EL OLIVAR Y VIÑEDO COMO ECOSISTEMAS Los olivares y viñedos son dos ecosistemas agrarios muy extendidos en Castilla-La Mancha. Ambos cultivos tienen en común que son dos cultivos leñosos extensivos, sin embargo existen diferentes ambientales entre uno y otro. El olivar es un medio que se asemeja mucho a los bosques mediterráneos naturales, pues en ellos existe la variedad silvestre del olivo, el acebuche. Por ello el olivar es refugio de multitud animales, sobre todo aves. Durante el invierno son millones las aves procedentes de Europa del norte que acuden al olivar para pasar el invierno. Estas pequeñas aves se alimentan de la aceituna, sobre todo de la caída en el suelo, por lo que apenas causan daños y al mismo tiempo destruyen multitud de insectos plaga. Los olivares poseen mayor valor ecológico, cuanto menos intervenidos por el hombre están. Es decir cuando presenta un grado de intensificación más bajo. La intensificación es un proceso por el cual se intenta aumentar las producciones mediante el aporte de fertilizantes, pesticidas, herbicidas, riego etc. Por desgracia cuanto más intensificado es un cultivo mayores impactos ambientales se producen. Otro factor a tener en cuenta es la edad de los olivos. Cuanto mayor es la edad de los olivos mayor es el número de especies que ocupan el olivar. Por eso los olivares centenarios merecen la pena ser conservados debido a su valor ambiental. El viñedo a diferencia de olivar es un cultivo arbustivo. La fauna y flora del mismo es mas pobre y su compensación está a medio camino entre las de los medios abiertos como los campos y los medios arbustivos. Los viñedos cumplen un papel similar a los olivares, proporcionando refugio y alimentación a muchas especies de animales del entorno agrario, dado que sobre todo durante el verano suelen ser las únicas áreas “verdes” en el paisaje agrario de amplias áreas de la Región. Sin embargo durante el invierno y tras la poda apenas si algunas especies ocupan estas áreas, debido a la falta de cobertura vegetal que proporcionan. Por otra parte el intenso laboreo mecanizado que se hace actualmente de la vid, ha provocado la desaparición de prácticamente la totalidad de lindes y retazos de vegetación natural entre los viñedos, por lo que el paisaje resultante es poco diverso y en consecuencia las posibilidades de que muchas especies de la fauna y flora puedan ocuparlos se reducen drásticamente. El entorno también influye, los olivares y viñedos inmersos entre otros cultivos: cereal, frutales..., que presentan lindes de vegetación natural o de retazos de matorral, mantiene siempre mayores valores naturales que las enormes extensiones de monocultivo. Tenemos que destacar que en la actualidad la mayor parte de los cultivos de vid y viñedo en Castilla-La Mancha, están muy poco intensificados y por tanto conservar un alto valor ambiental. Esto es debido por una parte a la pobreza de nuestros suelos que no hacen muy rentable la intensificación o y a se basan en un profundo conocimiento del cultivo y de la tierra. Sin embargo, esta situación está cambiando. Viñedos y olivares se van haciendo cada vez más intensivos, buscando la máxima producción. Aquí pueden comenzar los problemas ambientales como ya se han dado en cultivos cerealistas y hortícolas en las extensiones que cubren los acuíferos 23 y 24. PRINCIPALES IMPACTOS DE LAS ACTIVIDADES AGRARIAS DE VID Y OLIVO Práctica Impacto OLIVO CULTIVO ACTUAL CULTIVO SOSTENIBLE
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